Con estos mimbres Daniel Kehlmann crea una trepidante historia donde la aventura, el sentido del humor y las pasiones humanas nos atrapan desde el primer párrafo. Sin lugar a dudas "La medición del mundo" es una novela brillante, en la que el autor no se deja atrapar por la tentación de desgranar las biografías de los protagonistas, limitándose a referir ciertas pinceladas de sus vidas, dejando vacíos vastos territorios que el lector deberá rellenar poniendo a prueba su propia imaginación. Sin lugar a dudas el libro de Kehlmann nos devuelve a la mente lejanos aromas de novela clásica.
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martes, 2 de decembro de 2008
DANIEL KEHLMANN La medición del mundo (2006)
Con estos mimbres Daniel Kehlmann crea una trepidante historia donde la aventura, el sentido del humor y las pasiones humanas nos atrapan desde el primer párrafo. Sin lugar a dudas "La medición del mundo" es una novela brillante, en la que el autor no se deja atrapar por la tentación de desgranar las biografías de los protagonistas, limitándose a referir ciertas pinceladas de sus vidas, dejando vacíos vastos territorios que el lector deberá rellenar poniendo a prueba su propia imaginación. Sin lugar a dudas el libro de Kehlmann nos devuelve a la mente lejanos aromas de novela clásica.
martes, 25 de novembro de 2008
G.K.CHESTERTON El hombre que fue jueves (1908)
Syme, Gabriel Syme, así es como se llama el protagonista de la novela de Chesterton, el detective-poeta que infiltrado dentro de una célula anarquista adoptará el nombre de Jueves. Una vez dentro, Syme, intentará frenar los maléficos planes de un maquiavélico líder anarquista conocido como Domingo. En el hombre que fue Jueves, Chesterton crea una ficción de diálogos chispeantes, agudo sentido del humor, e intriga a raudales. Donde las aventuras y desventuras de Syme son presentadas por el autor desde una perspectiva ambigua, en las que el protagonista se verá obligado a encadenar continuos saltos hacia delante, al tiempo que se enfrenta a unos rivales que en muy pocas ocasiones son lo que aparentan. Por otra parte, la novela nos propone dos niveles de lectura, el primero determinado por la trama policíaca, preponderante durante toda la narración. Y un segundo nivel más metafísico, en el que Chesterton envuelve a la novela en un sutil halo religioso que, aunque acorde con sus creencias, y sin llegar a caer en el dogmatismo, puede resultar hasta molesto para según que lector.
Tras esta breve introducción, consideramos que la trascripción de un breve pasaje de la obra es mucho más ilustrativo de lo que un simple aficionado pueda llegar a relatar sobre “El hombre que fue Jueves”. El siguiente párrafo describe como uno de los personajes de la novela tiene que hacer ver, delante de un nutrido y erudito auditorio, que no se trata de un impostor, enfrentándose en un duelo intelectual con el mismísimo individuo al que suplanta. Valga esta liosa presentación para dar paso a la cita sin desvelar el contenido de la trama.
Así que intentó desvirtuar mis pretensiones intelectualmente. Contrarresté su intento con un simple truco. Cuando decía algo que nadie excepto él podía entender, yo respondía algo que no podía entender ni yo mismo.“No puedo creer –dijo- que usted haya podido desarrollar el principio de que la evolución es sólo negación, ya que es inherente a él la introducción de lagunas, que son esenciales para la diferenciación”. Yo respondí con actitud desdeñosa: “Usted ha sacado todo eso de Pinckwerts; la idea de que la involución funciona eugenésicamente fue expuesta hace tiempo por Glumpe”. Sobra decir que nunca hubo personas como Pinckwerts y Glumpe. Pero la gente a nuestro alrededor (para mi sorpresa) parecía recordar muy bien sus nombres, y el profesor, al ver que el método erudito y misterioso lo dejaba a merced del enemigo, carente de escrúpulos, recurrió a una forma más popular de sutileza. “Ya veo –dijo despectivamente- que usted convence como el falso cerdo de Esopo”. “Y usted fracasa –respondí sonriendo- como el puercoespín de Montaigne” ¿Necesito decir que no hay ningún puercoespín de Montaigne?
martes, 11 de novembro de 2008
STIEG LARSSON Los hombres que no amaban a las mujeres (Ediciones Destino, 2008)
La desaparición de Harriet Vanger hace treinta y seis años no es, hoy en día, más que un caso cerrado para la policía, pero un intrigante misterio para su anciano tío Henrik Vanger. Este es el punto de partida que propone Stieg Larsson para introducirnos en una fascinante historia negra, donde los circunstanciales investigadores forman una pareja de lo más singular y en el que a partir de la historia principal se van abriendo multitud de tramas secundarias que el autor una por una, y a su debido tiempo, irá cerrando."Los hombres que no amaban a las mujeres" es una novela bien escrita, perfectamente estructurada y profundamente entretenida. En definitiva una novela que nos coloca ante uno de los hitos del género negro. Literatura que, por popular, muchos la han considerado poco digna, nada más lejos de la realidad y para muestra este botón de Stieg Larsson…continuará…
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